Tenéis que entender que el cachorro es un libro en blanco que vosotros, y solo vosotros tenéis que escribir; en vuestra mano está que sea un perro adulto equilibrado y respetuoso, en casa y en la calle.
Tened paciencia porque el cachorro necesitará repetir una conducta muchas veces para que adquiera una rutina y ya no deje de hacerla. No le peguéis o restreguéis el hocico contra las deposiciones o pises, él no lo entiende y pasado un rato tras el hecho no sabrá a qué viene eso, y solo os verá enfadados y con baja energía. No os atenderá ni respetará. Dejad paños a su disposición y el cachorro por si solo acudirá a ellos (por experiencia propia). Con dos bastará.
Para evitar que el cachorro haga todo el tiempo sus deposiciones en casa y vaya acostumbrándose a hacerlas en la calle, cada vez que coma o beba seguro que tiene ganas, aprovecha ese momento para sacarlo a la calle y que relacione el hacer sus necesidades fuera, de modo que con el tiempo utilizará menos los paños y se contendrá porque sabe que lo va a hacer en la calle. Los perros no desean tener sus excrementos cerca por naturaleza. Ve retirándolos paulatinamente.
Cuando ya se vaya controlando y lo saques para que haga sus necesidades en la calle, debes premiarlo de una sóla manera (tocándolo de la cabeza al trasero por todo el lomo como si fuese un lametón materno, dándole un premio canino –galleta- o diciéndole “muy bien”) pero sin aspavientos ni nerviosismo, el perro siente tu energía tranquila y ya sabe que lo ha hecho bien. No hace falta más. Los nervios y la excitación siempre sobran.
Consulta con tu veterinario la dosis de comida y la frecuencia en dársela. Los cachorros suelen comer tres veces al día durante un periodo de tiempo determinado, en esos momentos hará sus necesidades varias veces y en gran cantidad, una vez adulto las deposiciones y orines se reducirán.
En resumen. Un cachorro es un animal que necesita un líder tras su madre: Tú. Has de indicarle unas normas, unos límites y limitaciones en casa que ha de seguir a rajatabla. Puedes jugar con él controlando y diciéndole con sonido fuerte cuando no te gusta algo y él lo sabe y aprende. Paciencia en todo que la necesitarás.
Por la noche déjale en un lugar pequeño como un corralito para perros, una mantita, agua y ya está (podéis incluir un paño higiénico, aunque seguro que lo morderá). Dejadle tranquilo y se relajará. Nunca acudáis a sus lamentos y lloros porque es lo que quiere y nunca dejará de hacerlo. Un perro cansado dormirá y se relajará por la noche. Un perro que se le alecciona a diario no tendrá ansiedad por separación y no exigirá que vayas a cada momento, sino que se relajará y dormirá él solo.
En el paseo con correa del cachorro no querrá andar, le extrañará ir ahí agarrado, ten paciencia también porque siempre pasa. No le obligues con tirones, llévalo en brazos a la zona donde quieras que haga sus necesidades y lleva floja la correa; puedes incentivarlo con juguetes para que camine y pronto andará contigo y con la correa sin ningún problema. Lo verá como algo positivo.
Espero que con estas pautas se eviten abandonos de cachorros porque no se sabe cómo afrontar el problema de las deposiciones en casa, del destrozo de muebles, mordidas, juegos agresivos, ladridos nocturnos, etc.
Ojalá todos los cachorros crezcan con una buena educación, así todos los perros en un futuro podrán tener muchos más privilegios en las ciudades. Perros educados y respetuosos, cosas que han aprendido desde cachorros.
Enhorabuena por vuestro nuevo compañero que será fiel el resto de su vida, solo si tú eres el líder.





















