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Como comunicarte con tu perro… ¡con éxito!

Hoy hablaremos sobre el mejor modo de comunicación entre humanos y perros.

Es bien sabido que el perro es un animal y el humano un ser racional; es por esto que debemos ser, ligeramente “al menos”, superiores a un perro.

Cuando un perro (cachorro en este caso) entra en nuestra casa vemos a un muñeco con vida, un peluche que camina, ladra, gime, muerde, destroza, juega, corre, salta….. vamos, un hallazgo entre todos los juguetes que ha habido en nuestra vida, superior si cabe a la PS3 y a la WII; pero no, el perro es un animal y tiene muchísimas responsabilidades. La primera su educación, y como estamos cegados por su belleza, gracia y ganas de comérnoslo a besos, no nos damos cuenta que hay que corregir sus malos comportamientos; y la mejor época para hacerlo es de cachorro, exactamente igual a como lo disciplinaría su madre: toques, pequeñas mordidas sin dolor y ladridos. La madre de un cachorro (o de 9 cachorros) no ve que sean bonitos, graciosos y una delicia; sólo es su camada, a la que ha de disciplinar hasta que los pierda de vista a los dos meses y hagan su vida.

cachorros

Ahora os preguntaréis cual es la mejor forma de disciplinar un muñeco andante y alocado… bien, la energía firme y tranquila, los toques y los “NO” rotundos sin largar una parrafada al cachorro, porque en este caso no estamos corrigiendo, sino dando una disertación en español a un extranjero que desconoce totalmente nuestra lengua. Solo percibe enfado, nerviosismo y ansiedad. Eso recibe tu cachorro o tu perro adulto, una jerga extraña únicamente.

Cuando queráis corregir a un perro, en el mismo instante en que está haciendo algo malo (mordiendo unos zapatos por ejemplo), id hacia él y apartarlo con un toque en el cuello, que desviará su mente del destrozo, decid NO rotundamente. Apartaros y volved a vuestro sitio. Podéis probar a retirar el zapato de su vista, pero si el perro ha entendido perfectamente lo que no debe hacer, será él quien se aparte del zapato. Creedme, si vuestra energía no es de enfado o nerviosa, el perro os respetará.

Si continúa mordiendo y no os hace caso, o algo habéis hecho mal o pasa de vosotros; ya sabemos que el cachorro es testarudo, está descubriendo mundo y aliviando esa necesidad de morder que tienen, pero tenéis que ser perseverantes una y otra vez. Lo conseguiréis y en vuestra casa existirán normas, límites y limitaciones. Un cachorro o un perro adulto no puede hacer lo que le venga en gana. Vive en vuestra casa así que todo aquello que no queréis que haga debéis hacérselo ver desde el primer momento. Pensad que luego se convertirá en adulto, y todo aquello que le permitáis de cachorro (morder, subirse, etc.) lo hará de adulto con sus 30 kg o más, pensadlo.

¿Que son las normas, límites y limitaciones?

Son “cosas” que vuestro perro puede o no puede hacer en casa. Por ejemplo no le permitís que suba al sofá o a vuestra cama, pero si que duerma en su sitio (cama para perros, jaulita, transportin, etc.), que no coja nada que se os caiga al suelo, que no ladre cuando viene alguien, que respete el espacio del visitante cuando entra en nuestra casa siendo respetuoso, que no se suba a la gente de patas, que salga detrás de vosotros cuando salís a pasear, que esté tranquilo cuando le ponéis la correa, que no muerda el mobiliario, que no haga sus necesidades en casa, etc. etc. cosas que a vosotros os encantaría que no hiciera de ningún modo, convivencia perfecta digamos….

Eli preparada para las lluvias...

Eli preparada para las lluvias…

Bien, pues eso es lo que yo he conseguido con mi perra labrador Eli. Ha tenido normas, límites y limitaciones desde que entró en casa con dos meses. Es responsable, educada y respetuosa con la casa, sus habitantes y las visitas. Si queréis tener un perro “10” las normas, los límites y las limitaciones son indispensables, y eso que para mi Eli era un ser adorable desde que pisó mi casa. Mordía cosas, pero se la corregía, nos mordía las manos de vez en cuando y se la corregía, etc. etc. etc. Un perro aprende todo lo que quieres que haga si se lo enseñas con energía firme y tranquila. No respetarán otro tipo de energía en ningún caso y pasará de ti.

Pongo un ejemplo humano:

Hay un desastre nuclear cerca de tu casa, te viene a buscar una vecina con su coche dando voces, llorando y gritando….. y luego al mismo tiempo aparece un policía en su todo terreno con una voz serena y tranquila que te pide que le acompañes en su auto. ¿Con quien te vas? Pues está claro, con la voz tranquila y serena, porque te da confianza y respeto y porque piensas que sabe lo que tiene que hacer y lo tiene claro. Asi es un perro, solo energía .

El mejor modo de comunicarte con tu perro es pura energía. No hace falta hablar ni tratarlo como un humano, el perro no tiene sentimientos, sólo emociones. Cuando tengamos claro ésto, el perro tendrá su identidad como perro y nosotros viviremos con un animal que nos respeta, sin quitar su identidad, dándole juegos, paseos, disciplina y todo el cariño del mundo, pero cuando la mente está en un estado de calma. Al perro le encanta saber “lo que tiene que hacer” en casa, estar ocupado en algo, saber que cosas no debe hacer porque es parte de la convivencia en casa de un humano, el ha de saber que está en casa de alguien, no en la suya propia, y lo que hay alrededor no le pertenece.

Dicho esto, espero que a partir de ahora todos los que vais a tener un perro en casa, tanto cachorro como adulto, le eduquéis como es debido, y podréis disfrutar de un verdadero compañero.

Creedme, no tiene precio.

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